Villacañas echa el telón al Festival de Teatro Aficionado
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| Homenaje al Padre Salas, en Villacañas. |
. El acto de clausura sirvió además para homenajear al Padre Salas, autor de la estatuilla del Pierrot, imagen representativa del certamen villacañero
Con
un emotivo acto de clausura se ha cerrado la 41ª edición del
Festival de Teatro Aficionado de Villacañas, certamen que ha llenado
de cultura el mes de abril en la localidad toledana. Tras la última
obra, Luis López Romero, miembro de la Comisión Organizadora, hizo
entrega al grupo Tirabe-ke? de la figura representativa del Festival,
el Pierrot con el que la organización agradece su labor a todos los
grupos participantes en el certamen.
Una
figura, la del Pierrot, creada por el escultor Alfonso Salas, que
está siendo protagonista estos días gracias a la exposición que
permanece abierta en la Sala Municipal de Exposiciones. El padre
Salas subió también al escenario para recibir un obsequio del
Ayuntamiento de Villacañas, al que se unió un regalo más, en forma
de poema, dedicado al escultor y a la figura creada por él para este
certamen teatral. Fue Vicente Zaragoza, padrino de esta edición del
Festival, quien dedicó una composición excelente al Pierrot y a su
autor, Alfonso Salas.
La
concejala de Cultura, María Rivera, ha querido agradecer su labor a
todos los que han hecho posible esta edición del Festival, que ha
resultado atractiva e interesante y que se ha cerrado con una buena
asistencia de público a las obras que han compuesto el programa,
tanto a las cinco que se han representado en el Teatro Municipal
Miguel de Cervantes, como al musical que se proyectó en versión
digital en el Cine Princesa.
Antes
de la clausura, fue el grupo Tirabe-Ke? el encargado de presentar la
obra “Últimos días de una puta libertaria”, de la que la
Comisión del Festival valoró la actuación de los actores Susana
González, Laura Pérez y Roberto Nistal, que interpretaron la
historia de Remi, una anciana bebedora, fumadora empedernida, amante
de los animales y con el síndrome de sentirse una anarquista plena.
Una historia que se inició bien, para perderse muy pronto, y que
–según la crítica de la Comisión- pareció falta de profundidad
y coherencia en el contenido.
Con
esta obra se puso el punto y final a un certamen que se ha extendido
a lo largo del mes de abril y que, cerrada su 41ª edición, piensa
ya en la que será 42ª y que se celebrará ya en 2017.












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