Muro Benayas presenta el libro “Infantes con leyenda”
➤El 7 de junio a las 19:30 horas en el Museo del Ejército. Se trata de la segunda novela de la trilogía dedicada a la Infantería Española
El
teniente general César Muro Benayas, tras Infantes SIN Leyenda, nos
presenta su segunda novela de la trilogía dedicada a la Infantería
Española. En contraste con la primera, una gesta desconocida, narra
la época más brillante de los tercios españoles en la Guerra de
los Ochenta Años, o de Flandes. Se trata ahora de los Infantes CON
Leyenda; episodios dorados de nuestra historia militar oscurecidos
por la leyenda negra, que aún hoy nos persigue.
El
autor nos vuelve a sorprender con esta obra, llena de ritmo y
erudición. Con su peculiar estilo, nos lleva de la mano, en una
trama, con personajes perfectamente definidos que se mezclan con los
actores históricos, sin que se diferencien unos de otros.
Con
una lectura fácil y amena nos sumerge, página a página, en aquella
encrucijada de nuestra historia, la guerra de Flandes, donde la
religión no fue más que parte de la excusa para iniciar una guerra,
sin más fin que la independencia de los Países Bajos y el declinar
del imperio español.
Comienza
la novela cuando la guerra parecía irremisiblemente perdida y se
hace cargo don Juan de Austria como gobernador general. Narra los
diez años claves que siguen, hasta que su sobrino y sucesor en el
cargo, Alejandro Farnesio, está a un paso de finalizarla.
Soldados
muy preparados, plenos de moral, orgullosos de lo que eran y mandados
por excelentes jefes, valientes y ejemplares, son los protagonistas.
Temidos, tanto como admirados, fueron el pilar fundamental de
aquellos ejércitos del rey, de los que no cubrían ni la tercera
parte. Eran los tercios españoles.
Marcharon
por el Camino Español durante cuarenta días, metidos en lluvias y
barro, para llegar con ejércitos de miles de soldados, acompañados
de sus familias, lacayos y artesanos, atravesando Europa de sur a
norte, donde nadie esperaba que lo consiguiesen. Y lo hicieron
regularmente durante sesenta y seis años, para desespero de sus
enemigos.
Combatieron
en tierras pantanosas, contra ejércitos que les superaban en número,
a los que derrotaron en grandes batallas, haciendo gala de
abnegación, perseverancia, furia y valor, sin encontrar adversidad
que no pudieran superar.











