Carta de despedida de José María González Cabezas
En
un país donde no se conjuga el verbo dimitir, un acto como el que
sucede esta mañana en este Pleno municipal, se convierte en un
acontecimiento extraordinario cuando debía ser un hecho normal y,
por ende, honorable si no se pueden cumplir los compromisos que se
han adquirido personal y colectivamente.
Llegados
a este punto, en el que es imposible por más tiempo compaginar los
deberes privados con los deberes públicos, y con el fin de no
menoscabar aún más la acción de Gobierno encomendada por la señora
alcaldesa a este concejal, tanto en el ámbito de la cultura y del
patrimonio artístico como en el de la representación institucional
a la través de la Vicealcaldía, es hora ya de dejar paso a otra
persona que se pueda dedicar en plenitud a este noble servicios que
es la res pública.
Señores
del Partido Popular les ruego encarecidamente que no busquen
oscuridad donde hay luz, ni sombras donde hay claridad. Estarán de
acuerdo conmigo en que Confucio tenía razón cuando decía: “Los
cantos rara vez se equivocan”, y si no escuchamos las sabias
palabras de Abraham Lincoln: “Mejor es callar y que duden de tu
poca sabiduría que hablar y eliminar cualquier duda sobre ello”.
Finalmente
quiero agradecer a todos mis compañeros de equipo de Gobierno su
apoyo, ya que siempre han estado a mi lado ayudándome y animándome
a lo largo de estos tres años.
Gracias
a todos los compañeros de Corporación por su cercanía y
comprensión.
Gracias
a todos los trabajadores del Ayuntamiento y en especial al servicio
de Cultura por el trabajo callado, continuado y bien hecho.
Gracias
al equipo de prensa y documentación por su ayuda inestimable y sus
cotidianos y acertados consejos.
Gracias
a los compañeros de la prensa, radio y televisión, porque siempre
me han tratado con suma consideración y cariño.
Gracias
especialmente a mi coordinador por su lealtad, esfuerzo y denuedo.
Por su gran capacidad y, sobre todo, por su paciencia conmigo.
Gracias
a mis conciudadanos por haberme permitido formar parte de sus vidas,
por aprender con sus testimonios y por considerarme referente
cultural de esta nuestra prodigiosa ciudad.
Gracias
a la señora Alcaldesa por haber confiado siempre en mí. Gracias
Milagros por haber decidido que en esta importante etapa de tu vida,
yo haya sido tu alter ego. Gracias Milagros por haberme encomendado la
vida cultural de una ciudad, que es nuestra cuna, y que respira por
toda su piel arte, historia y literatura.
Gracias
Milagros por quererme tanto que has perdonado mis múltiples
defectos. Gracias Milagros por haber escuchado mis humildes pero
bienintencionados consejos. Gracias Milagros por ser como eres, y
especialmente por ser mi amiga y parte de mi familia.
Sabes
que siempre estaré a tu lado y que siempre podrás contar conmigo. Y
por eso hoy hago mía esta frase de Mario Benedetti: “Compañera,
usted sabe que puede contar conmigo, no hasta dos o hasta diez, sino
contar conmigo”.
Permítanme
concluir con unos versos de uno de los más grandes poetas:
“Todo
pasa y todo queda,
pero
lo nuestro es pasar,
pasar
haciendo caminos,
caminos
sobre la mar”.
Toledo
a 7 de mayo de 2018
Firmado:
José María González Cabezas











