Carnaval y Fiesta de Ánimas, Villafranca “entre lo religioso y lo profano”
![]() |
| Imágenes de las Mayordomías, el "puñao", baile de la bandera y desfile infantil en Villafranca (Toledo). Fotos/Domigo-Eltíocazuela. |
. Mayordomías, mascaritas, el “puñao” , las campanillas y el baile de la bandera, entre los ritos que se viven estos días en la localidad manchega
. Mañana domingo se celebra el Día Grande, con un desfile que este año se ha desdoblado, por la mañana para comparsas y carrozas locales y, por la tarde, para visitantes
Villafranca de los Caballeros se mueve estos días “entre lo
religioso y lo profano”. La celebración del Carnaval y Fiesta de
Ánimas, que este año vive su segunda edición como Fiesta de
Interés Turístico Regional, cuenta con tradiciones centenarias que
los habitantes de esta localidad manchega han sabido mantener a lo
largo de los tiempos gracias al relevo generacional.
Este
domingo, y si la climatología no lo impide, Villafranca vivirá su
Día Grande de Carnaval con un gran desfile que, como novedad, se ha
desdoblado en dos, uno por la mañana con la participación de
carrozas y comparsas locales y otro, por la tarde, con los
visitantes.
Antes,
ya desde el 25 de diciembre, las “campanillas” que hacen sonar un
grupo de mujeres recorriéndose todo el pueblo pidiendo una limosna
para las ánimas, llamando puerta por puerta sin saltarse una y a la
voz de “una limosna para las ánimas benditas”, que de obtener
respuesta en agradecimiento contestan: “que las ánima benditas te
lo paguen”, a lo que también se responde: “y a ti los pasos”,
forman parte de este ritual que rinde culto a los muertos y que se
mezcla con la fiesta pagana, alternándose así tradición y
devoción.
A
ellas se unen las Mayordomías, formadas por los integrantes de
varias familias que son las encargadas de organizar la fiesta. Nos
encontramos así con la Mayordomía Mayor y Menor y con el Abanderado
Mayor y Menor. Son las encargadas de invitar al pueblo, junto con las
autoridades, a la Fiesta de Ánimas, recorriendo también en
pasacalles todo el pueblo anunciando la fiesta. Además ofrecen el
conocido como “baile de la bandera”, lleno igualmente de
simbología. La mayor exhibición la realizan el domingo en el
llamado “corro de las Mayordomías”. A ellas también les
corresponde ofrecer “el puñao”, un ágape que ofrecen a sus
invitados y cuyo origen procede del puñado de peladillas y frutos
secos que cada uno tenía derecho a coger. En la actualidad podemos
encontrar en las mesas, entre otras viandas, los “postres de
sartén”, flores y rosquillas fritas muy típicas en estas fechas.
La “Roscutrera”, cabe destacar, se convierte en el “dulce
estrella” del Carnaval de Villafranca, siendo uno de los productos
principales que se presentan en el Ofertorio.
Un
ágape del que este año han formado parte el alcalde, Julián
Bolaños y varios concejales del equipo de Gobierno y de la
oposición, como Marta Guerrero, Miriam Brasero, Estefanía
Fernández, Andrés Beldad, Francisco Avilés o Juan José Marchante,
entre otros.
De
la fiesta pagana, además de los desfiles, concursos y bailes de
Carnaval, Villafranca cuenta con otro ritual: las “Mascaritas”,
disfraz tradicional de este municipio. Según recoge el diccionario
local: “El Chelero Ilustrado”, las mujeres “mascaritas” se
visten con sayas, refajos y pañuelos. Los hombres con monos,
pellizas y gorras o sombreros de paja. Deforman su cuerpo con
cojines, disimulan sus andares, cubren sus caras con telas y visillos
semitransparentes, atiplan o agudizan sus voces y gritan, acercándose
a la gente: “¿A que no me conoces?”. Son procaces y pícaras y,
con la promesa (nunca cumplida) de desvelar su identidad, piden ser
invitadas a una caña. Suelen llevar en las manos guantes y un
cepillo, un plumero o un pulverizador con agua. Con el tiempo estos
disfraces también han ido evolucionando, aunque mantienen su
esencia.
Así
las cosas nos encontramos ante uno de los Carnavales más vistosos de
Castilla-La Mancha, en los que conviven “Don Carnal” y “Doña
Cuaresma” en perfecta armonía.












No hay comentarios