La Fundación Caja Rural CLM premia a Mensajeros por la Paz
| Momento de la entrega de la microayuda a Mensajeros de la Paz de CLM. |
. El presidente de la entidad financiera entregó a los responsables de la organización uno de los premios de Micro Ayudas para Proyectos de Iniciativas Sociales 2015 en beneficio de los colectivos más necesitados
El
presidente de Caja Rural Castilla-La Mancha y su Fundación, Andrés
Gómez Mora, ha entregado a la Fundación Mensajeros de la Paz en
Castilla-La Mancha uno de los premios correspondientes a la primera
Convocatoria de Micro Ayudas para Proyectos de Iniciativas Sociales
2015, promovida por la Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha, por
el proyecto “Apoyo Escolar para alumnos de Infantil y Primaria con
meriendas y clases de español para inmigrantes adultos”.
La
Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha ha destinado estas diez
micro ayudas, de 1.500 euros cada una, a los diez proyectos más
votados de la región para dar respuesta a las necesidades derivadas
de la pobreza y la exclusión social, que se han visto incrementadas
por la crisis económica.
Gómez
Mora entregó el cheque simbólico del premio a la responsable del
Banco Solidario de Toledo de la Fundación Mensajeros de la Paz, Rosa
Trujillo, acompañada por el gerente de la organización en
Castilla-La Mancha, Julio Zabaleta, y la encargada de los comedores
sociales infantiles en Recas y Alameda de la Sagra, así como de la
residencia para familiares de enfermos medulares, Remedios Rodríguez.
Satisfacción
El
presidente de Caja Rural y su Fundación hizo una valoración
positiva del proyecto galardonado y afirmó que “estar con gente
que se dedica a ayudar a los demás siempre es una satisfacción para
los que creemos en unos valores que cotizan a la baja en la sociedad
occidental”.
Gómez
Mora expresó su admiración por la labor “intensa, callada y
eficaz” de Mensajeros de la Paz, empezando por su presidente y
fundador, el padre Ángel, y se preguntó “qué sería de estas
familias sin la ayuda de organizaciones como ésta, que les ayudan a
solventan las dificultades y la penuria con la que se incorporan a la
sociedad española”.
La
convocatoria de Micro Ayudas de la Fundación Caja Rural Castilla-La
Mancha ha estado dirigida a entidades privadas sin ánimo de lucro y
de acción social de Castilla-La Mancha que tienen por objeto social
la lucha contra la pobreza y la vulnerabilidad social, así como la
búsqueda de la mejora de la calidad de vida para los colectivos más
necesitados.
Un
total de 47 organizaciones de toda la región han presentado
proyectos “muy imaginativos y eficaces” dirigidos a personas sin
hogar, personas mayores, pobreza, necesidades básicas, infancia y
juventud, drogodependencia, cooperación al desarrollo, enfermos de
Alzheimer, enfermedades raras y otras patologías.
Los
proyectos destinatarios de las micro ayudas fueron elegidos en una
Comisión formada por miembros de la Dirección General de Familia,
Menores y Promoción Social de la Consejería de Sanidad y Asuntos
Sociales, en colaboración con profesionales de la Fundación Caja
Rural Castilla-La Mancha.
Meriendas y clases de español
El
proyecto de la Fundación Mensajeros de la Paz que ha recibido esta
micro ayuda tiene un doble objetivo: ayudar a los niños asistentes a
los comedores sociales de las localidades toledanas de Recas y
Alameda de la Sagra en el progreso de sus estudios, ofreciéndoles
clases de apoyo escolar y dándoles una merienda, así como atender a
los padres con dificultades para aprender el idioma español
enseñándoles esta lengua para que puedan ayudar a sus hijos con las
tareas escolares.
Remedios
Rodríguez consideró este premio “una gran ayuda” para los 135
niños de 3 a 12 años que asisten a los comedores sociales de ambas
poblaciones, cuyo apoyo escolar consideró “muy necesario”.
En
cuanto a las clases de español para inmigrantes, facilitadas a los
padres de muchos de estos niños, recordó que en Alameda de la Sagra
el 95% de los extranjeros que acuden a los comedores sociales son
marroquíes, mientras que en Recas el 35% de las familias que
utilizan este recurso procede en su mayoría del país africano de
Mali, por lo que “cuando los padres no conocen el idioma español
hay una traba enorme para que los niños puedan desarrollarse, tanto
en su educación como en su integración en la sociedad”, concluyó.











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