Los comerciantes toledanos califican de "intransigentes" a los sindicatos en la negociación del convenio de Comercio
➤ El sector indignado por "su actitud irresponsable" ha solicitado el apoyo de FEDETO
La
realidad demuestra que los sindicatos, en la negociación del
convenio de comercio de la provincia de Toledo, han seguido una
estrategia basada en solicitar incrementos salariales
desproporcionados e inasumibles por el sector para llevar a la
opinión pública a la conclusión de que la patronal es insensible
ante las demandas de los trabajadores, explican en un comunicado desde la Federación Empresarial Toledana.
Los
sindicatos propusieron, al inicio de la negociación, una subida
salarial desorbitada del 3% anual durante los tres próximos años,
es decir, un 9% en ese periodo de tiempo. Por su parte, desde la
patronal propusimos, al inicio de la negociación, un 0,5% de
incremento anual durante los tres próximos años, es decir, un 1,5%
en ese periodo de tiempo. No obstante, y pese a la grave situación
por la que atraviesa el comercio en nuestra provincia, hemos
flexibilizado nuestra propuesta inicial, ofreciendo, ahora, un 1,2%
en 2018, de un 1,3 en 2019 y de un 1,4 en 2020, es decir, un 3,9% en
esos tres años.
Pero
los sindicatos esgrimen ahora una nueva estrategia falaz al afirmar
que el convenio de comercio de la provincia de Toledo es el que menos
incremento salarial tiene entre los convenios de comercio de
Castilla-La Mancha. Pero al hacer esta afirmación obvian,
intencionadamente, dar a conocer a la opinión pública un dato
trascendente: el convenio de Toledo contempla el concepto salarial de
antigüedad (que supone un incremento anual adicional del 1% del
salario base), mientras que todos esos otros convenios lo han
suprimido.
Ese
incremento adicional anual del 1% de los salarios, por el efecto de
la antigüedad, sumado a nuestra propuesta actual supone que los
salarios subirán realmente un 2,2% en 2018, un 2,3% en 2019 y un
2,4% en 2020, es decir, de un 6,9% en tres años.
El
efecto adicional que supone el concepto de antigüedad a la propuesta
sindical actual, que cifran en un 5% en tres años, daría como
resultado un 8% de subida salarial real en ese periodo de tiempo.
Como
puede comprobarse, el concepto de antigüedad es un factor que
incrementa los salarios base, por el mero hecho de la permanencia de
los trabajadores, a lo largo de los años, en la empresa y da lugar a
la siguiente paradoja: el comercio tradicional por garantizar la
antigüedad de sus trabajadores y, por tanto, la estabilidad en el
empleo, es penalizado en sus costes salariales, mientras que otros
modelos de distribución comercial, que no apuestan por esa misma
estabilidad en el empleo, no tienen que pagar por ella.
Negociación Colectiva
Por
otra parte, no podemos aceptar el uso torticero que hacen los
sindicatos del Acuerdo Nacional para la Negociación Colectiva. Lo
esgrimen, ante la opinión pública, como si fuera de obligado
cumplimiento y no una recomendación. Pero es que, además, sólo
pretenden aplicar de dicho Acuerdo lo que les interesa: subir los
salarios. De ligar los salarios a la productividad no quieren ni oír
hablar.
Desde
la patronal del comercio afrontamos la negociación colectiva con
responsabilidad, rigor y seriedad. Y hemos dado muestras de ello a lo
largo de 40 años de democracia, al contribuir a dejar atrás
aquellos primeros convenios colectivos que se calificaban de
“atómicos” porque prácticamente sólo regulaban salarios y
jornada. Hoy el convenio de comercio es un instrumento moderno para
empresas y trabajadores. Desde luego, no es un convenio ajeno a las
necesidades sociales ni a los derechos de los trabajadores.
Los
comerciantes de la provincia de Toledo hemos propuesto, en la
negociación del convenio, las mejores condiciones salariales que
podíamos ofrecer. Si esto no se percibe por parte de los sindicatos
es porque no atisban a comprender la realidad del sector. No
proponemos los salarios que queremos sino los que podemos ofrecer. No
se trata de una cuestión de voluntad sino de posibilidad.
La
falta de acuerdo para cerrar el actual convenio colectivo de comercio
no puede achacarse, por tanto, a esta patronal. Si alguien es
responsable de ello es la parte sindical.
Nuestros
trabajadores sí son plenamente conscientes de la difícil situación
por la que atraviesa el comercio tradicional. Un sector compuesto en
un 90% por empresarios pequeños, cuyos establecimientos compiten con
nuevas formas de distribución que no cuentan, como el comercio
tradicional, con empleados con medias de antigüedad de más de 10
años.
Un
comercio que no está siendo apoyado por nadie y que carece de las
ayudas necesarias para su modernización que otros colectivos sí
tienen.
Un
sector del que se dice es clave para mantener vivos nuestros barrios,
pero que, sin embargo, soporta un nivel impositivo exacerbado y
afronta modificaciones urbanísticas y de tráfico en pueblos y
ciudades que les apartan cada vez más de sus clientes.
Un
sector que ve como el comercio global mundial vende sus productos en
nuestro país sin dotar a sus trabajadores de las garantías y
derechos que las empresas españolas ofrecen a sus trabajadores.
Un
sector, en definitiva, que compite en un comercio global desregulado,
cada vez más digitalizado y en el que los trabajadores, parece, cada
vez importan menos.
Desde
el comercio tradicional, apostamos por el empleo y pretendemos
mantenerlo, si nos dejan hacerlo.
Consideramos
que los agentes sociales haríamos bien en no enfrentarnos. En vez de
ello, deberíamos aliarnos para proponer soluciones a estos problemas
de los que nadie quiere hablar y para mejorar las condiciones del
comercio español y, por ende, de sus trabajadores.
Sin
embargo, somos objeto de un discurso sindical acusador y de
desprestigio del comercio. Los sindicatos prefieren generar un
conflicto social, cuando lo que deberían hacer, por una vez al
menos, es coadyuvar a solventar los problemas de un sector que corre
el riesgo de desaparecer. La patronal del comercio de la provincia de
Toledo, desde luego, no considera así a sus trabajadores ni hace eso
con ellos. Por eso entendemos que las acusaciones que nos dirigen los
sindicatos y sus anuncios de posibles conflictos son infundados e
injustos.
Desde
la asociación hemos solicitado el apoyo de FEDETO. Consideramos que
FEDETO es la organización que mejor puede aglutinar los intereses
generales del sector y puede ayudarnos a superar este difícil
proceso negociador. Nuestra Presidenta, Lorena Gutiérrez lo ha
transmitido así a su Presidente, Ángel Nicolás, y a su Secretario
General, Manuel Madruga, a quiénes a agradecido, expresamente, el
apoyo que le han brindado.











