Hoy
me invade una profunda tristeza. De madrugada nos ha dicho adiós una
gran compañera y amiga. La periodista Ana Isabel Romero Abengózar
ha fallecido a los 48 años de edad tras una larga enfermedad. Hasta
aquí podría leerse la crónica de la muerte de una colega. Sin
embargo, Ana Romero fue mucho más que eso, fue un gran aporte tanto
desde el punto de vista profesional como personal. Una gran mujer, trabajadora, paciente, serena y discreta,
Un
día, el de hoy, en el que me vienen a la memoria aquellos momentos
en los que Ana y yo nos embarcábamos en una aventura periodística
que aunque corta, cerca de dos años, fue intensa. De la
mano del grupo de comunicación EL DIA, que por entonces dirigía el
conquense Santiago Mateo, ambas nos poníamos al frente de un nuevo
medio de comunicación a finales de 2003, El Día de Ciudad Real; Ana, como
redactora jefe y la que suscribe, como subdirectora.
Fueron
tiempos duros, de esfuerzos y sacrificios para sacar
adelante un proyecto al que llegábamos cargadas de ilusión,
liderando un equipo joven y entusiasta, del que también guardo gratos recuerdos. Con Ana compartí muchas horas de
trabajo, muchas noches de cierre de edición, de especiales de
Navidad encajando publicidad y contenidos, con la estrecha
colaboración de otra gran compañera, Leonor Baraza (ahora en
Gabinete Multimedia). Tanto Ana como Leo fueron un apoyo fundamental
en el arranque de El Día de Ciudad Real. Con ellas fue mucho más
fácil afrontar el nuevo reto.
Con
Ana, además, tuve la suerte de compartir otros muchos momentos que
aliviaban las tensiones del día a día, horas en las que
disertábamos de lo divino y lo humano. Largas conversaciones sobre
nuestro presente y futuro en el mundo de la comunicación y otras
disquisiciones frente a una copa y un paquete de cigarrillos. Y así
hasta dos años después, cuando la profesión nos llevó por otros
derroteros, no muy lejanos porque con mi vuelta a El Día de Toledo,
Ana asumió la subdirección del periódico en Ciudad Real durante unos meses, hasta
que el 2006 pasó a convertirse en la jefa de prensa de Afammer.
Sirvan
estas líneas de recuerdo y reconocimiento a una gran profesional, a
una gran mujer. Que la tierra te sea leve.
Juani Patiño