La RABACHT exige "un mínimo código ético para el turismo"
![]() |
| FOTO/Jose I.G. |
➤ La Real Academia toledana inicia el curso 2017-2018 con esta reivindicación que trasladaba a los gestores su director, Jesús Carrobles
La Real Academia de
Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo celebró ayer, domingo
8 de octubre, la sesión pública y solemne de inauguración del
curso académico 2017-2018. Se trata del primer curso celebrado tras
la conmemoración de su primer centenario por parte de la
institución.
El
acto, que estuvo presidido por el arzobispo de Toledo, Braulio
Rodríguez Plaza, y por el consejero de Educación, Cultura y
Deportes, Ángel Felpeto, tuvo lugar en el Seminario Mayor de Toledo.
Despoblación y turismo: Retos para el nuevo curso
Jesús
Carrobles, director de la institución, abrió la sesión expresando
la preocupación de la institución por aspectos como la despoblación
de vecinos del Casco Histórico de Toledo -«un importante problema
del que todos debemos ocuparnos, con el fin de evitar que se
convierta en la ciudad muerta que veían los románticos e
intelectuales finiseculares del siglo XIX»- y la evolución del
modelo turístico. «Creemos -aun reconociendo que el turismo ha sido
una magnífica oportunidad para Toledo- que es necesario promover
nuevos modelos de utilización de nuestro patrimonio cultural y
plantear un mínimo código ético para el turismo y sus gestores».
Carrobles,
quien recordó que la Real Academia toledana comenzó a fraguarse
precisamente en el Seminario Mayor, tras la sesión conjunta
celebrada en 1914 entre las reales academias de la Historia y de
Bellas Artes de San Fernando, destacó a continuación la defensa de
los valores medioambientales y culturales del río Tajo que esta
institución continuará exigiendo a lo largo del curso. Asimismo,
manifestó la «ya tradicional preocupación» de la Real Academia
por la situación del yacimiento arqueológico de la Vega Baja y la
necesidad de actualizar el Plan Especial del Casco Histórico, de
cuya aprobación en 1997 se han cumplido veinte años.
Entre
los objetivos previstos para el nuevo curso, destacó la edición de
nuevos números de la revista Toletum -recientemente recuperada por
la Real Academia, con la publicación del número 60 de la
colección-, a la que se refirió como «la publicación periódica
cultural más antigua y significativa de Castilla-La Mancha».
También, el fomento de la investigación, nuevos cursos de
patrimonio cultural y la actualización de la Lista Roja de
patrimonio toledano, entre otros asuntos.
Tras
la apertura de la sesión por parte del director de la Real Academia,
su secretario, Francisco María Fernández Jiménez, leyó la memoria
del curso 2016-2017.
Julio Porres reclama la denominación de "Granadal" para el 2º remonte, mal llamado de "Safont"
El
discurso inaugural del nuevo curso, ‘Un río y una ciudad:
Elementos para un paisaje cultural’, centrado en las
características y desarrollo histórico del Tajo a la luz del
Convenio Europeo del Paisaje, fue pronunciado por el historiador
Julio Porres de Mateo. Este destacó desde la extracción hidráulica
en tiempos romanos a través del acueducto hasta la explotación
agrícola en época islámica, pasando por el desarrollo de los
puentes, los históricos intentos de navegación y la situación del
río en época contemporánea. Para finalizar, Porres reclamó la
denominación de «Granadal» (y no «Safont») para el segundo
Remonte mecánico de la ciudad, que comunica el vado del Tajo con el
paseo del Miradero.
La
segunda parte del acto incluyó la entrega del título de académico
honorario e imposición de la medalla a Ángel Fernández Collado,
obispo auxiliar de Toledo, que formó parte de la institución
durante casi catorce años como académico numerario.
Posteriormente,
recibieron sus títulos y medallas nueve nuevos académicos
correspondientes: Mario Crespo López (Santander), José García Cano
(Consuegra), Jaime García González (Esquivias), María Victoria
Navas Sánchez-Élez (Los Navalmorales), Efrén de la Peña Barroso
(Bargas), Daniel Ortiz Pradas (Madrid), Antonio Román Rufo
(Navahermosa), Thomas Gregor Schattner (Alemania) y Antonio Selva
Iniesta (Albacete).
La
Dirección General de Universidades, Investigación e Innovación de
Castilla-La Mancha ultima el marco normativo para las academias de la
región
El Ayuntamiento de Toledo estuvo representado por la concejala de Empleo e Igualdad, Inés Sandoval, quien recordó el apoyo que la Real Academia ha prestado en 2016-2017 a la celebración del XXX aniversario de la declaración de Toledo como Ciudad Patrimonio de la Humanidad y puso en valor la encarecida defensa de la regeneración medioambiental y cultural del Tajo por parte de esta institución.
El
consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha,
Ángel Felpeto, destacó por su parte que la Dirección General de
Universidades, Investigación e Innovación del Gobierno regional
lleva tiempo trabajando en la elaboración de un marco normativo en
el que podrán integrarse las reales academias de Castilla-La Mancha.
El resultado se hará público en los próximos meses. Felpeto
destacó también la colaboración de la Real Academia en el
desarrollo del Plan Estratégico de Cultura de Castilla-La Mancha.
La
inauguración del curso académico 2017-2018 finalizó con unas
breves palabras del arzobispo de Toledo y Primado de España, Braulio
Rodríguez Plaza, quien destacó los méritos profesionales de los
nuevos académicos correspondientes, animándoles a continuar
desarrollando su labor por mucho que a veces parezca que la labor
investigadora o creadora carezca de reconocimiento dentro de la
sociedad.











