Más de 7.1000 millones en activos, las cifras hablan en la Rural
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| Víctor Manuel Martin y Javier Lopez han presentado hoy los resultados de 2016. Fotos/Jose I.G. |
☞ La solvencia y la solidez solidez se afianzan en Caja Rural CLM, al cerrar el ejercicio 2016. Así lo ha dicho su director general, Victor Manuel Marti, durante el balance de cuestas que han presentado esta mañana junto al presidente de la entidad, Javier López
☞ Alcanza un ratio de capital total del 16,92%, uno de morosidad del 3,16%, una cobertura de saldos dudosos del 100,80% y una posición de liquidez inmediata de 1.369 millones de €, lo que "revela fielmente la sólida posición estructural del balance de la Caja"
Nuevas normativas, tipos de interés a la baja, cláusulas suelo y otras "turbulencias" que podrían "desestabilizar" al sector de bancos y cajas de nuestro país hacen que la "prudencia" siga siendo uno de los ejes sobre los que se mueve Caja Rural de Castilla-La Mancha. Y es que, según su director general, Víctor Manuel Martín López, "hay que estar preparado para lo que pueda venir". Así lo ha dicho durante la presentación del balance 2016 de la entidad, en el que una vez más las "cifras hablan" de solvencia y solidez en un cierre de ejercicio que supera en activos los 7.100 millones de euros.
Y así, la Rural sigue afianzándose como la primera Caja Rural de Castilla-La Mancha y la tercera Caja Rural de España. Sin embargo, la posición "no es lo importante", ha apuntado Martín López, añadiendo que "lo que queremos es ser los mejores" para sus 75.000 socios, 400.000 clientes; de ellos, más de 33.500 nuevos en 2016, y para una plantilla de trabajadores -1.012 profesionales- que siguen "siendo el activo principal" de la entidad.
Entrando en materia, el director general que ha presentado los resultados junto al presidente de la entidad, Javier López, ha detallado que los resultados brutos ascendieron a finales de 2016 a 25,4 millones de
euros, fruto de la prudente y eficiente gestión acometida,
demostrando una recurrencia y adaptabilidad incomparable y que además
es posible ser competitivo y rentable en un entorno adverso. Con
posterioridad al necesario proceso de homogenización de las cuentas
de resultados de 2015 y 2016 se observa que dicho resultado bruto es
un 0,86% superior al del ejercicio precedente.
Con
respecto al resultado neto después de impuestos el mismo ascendió a
21,9 millones de €, lo cual representa un incremento del 2,32% con
respecto al resultado neto de 2015, después del proceso de
homogenización anteriormente referido.
En
cuanto a los epígrafes intermedios de la cuenta de resultados, es
importante resaltar que el margen bruto experimentó una evolución
positiva del 7,42% hasta los 111,9 millones de €, mientras que el
margen neto alcanzó una cifra de 44,3 millones de € lo cual supuso
un crecimiento del 16,16%.
Martín
López valoró estos resultados como “muy relevantes y
satisfactorios, porque su origen se encuentra en el incremento de
nuestro volumen de negocio y rentabilidad en un contexto de bajos
tipos de interés, creciente competencia y un marco regulatorio cada
vez más estricto. Todo ello sin obviar que hemos continuado
generando empleo desde nuestra consolidada red de puntos de venta,
contribuyendo a crear riqueza en todo el territorio donde estamos
implantados”.
La
cifra total de recursos propios alcanzó a finales de año los 413
millones de euros, con un incremento del 14,24% respecto de diciembre
de 2015. El ratio de capital total que se desprende de dicha cifra
fue del 16,92% y el de CET1, o de máxima calidad, del 15,95%. Este
último indicador da una clara imagen de la sólida posición de
recursos propios de la institución, ya que el Banco de España ha
establecido para la entidad una exigencia individual de solvencia del
7,13% de CET1 para todo el ejercicio 2017.
"Blindaje ante cualquier adversidad"
Durante
los próximos ejercicios la entidad continuará llevando a cabo una
potente política de reforzamiento de los recursos propios con el
objeto de afianzar su blindaje ante cualquier evento adverso, con
origen regulatorio o en la propia actividad financiera, que pudiese
impactar en su consolidado modelo de negocio.
El
contundente ratio de morosidad del 3,16% frente al 9,11% que
presentaba de media el sector financiero, corroboran la prudente y
acertada estrategia aplicada en la gestión integral del riesgo de
crédito. Del mismo modo, el volumen total de fondos de cobertura,
que supera el importe total de préstamos en mora, hasta el 100,80%
de los mismos, fortalece un balance ya de por sí robusto y sólido.
El
director general resaltó que “somos una entidad estable,
comprometida, cercana, que revierte en la tierra lo que de ella
genera por su negocio, con un componente de economía social y
asistencial que está grabado a fuego en nuestro ADN y que siempre
tiene como centro de operativa la atención a nuestros clientes, y
que antepone la visión a largo plazo al beneficio inmediato.
En este
sentido, tenemos una trayectoria de 52 años que nos avala y que nos
ha permitido ser hoy día la principal empresa de Castilla-La Mancha
y una de las entidades más solventes del sistema financiero español.
Es para estar realmente orgulloso”.
Añaden que "la
entidad ha continuado basando su gestión en los criterios
conservadores de concesión de operaciones de inversión crediticia,
las mejores métricas de calidad de riesgo frente al sector, y los
abultados colchones de capital excedentarios sobre los mínimos
regulatorios".
Destaca también que "sin
cometer excesos aún a costa de no dar beneficios espectaculares,
Caja Rural Castilla-La Mancha siempre ha buscado las mejores
alternativas para invertir el activo de la entidad, manteniendo un
bajo perfil de riesgo financiero". Todo ello, sumado a la potente
posición de liquidez, que al cierre del ejercicio ascendía a 1.369
millones de €, mantienen el rating de la entidad en BBB, grado de
inversión, junto con las mejores instituciones nacionales e
internacionales y claramente por encima de lo que coloquialmente se
denomina grado especulativo.
La
entidad financiera cierra el ejercicio haciendo gala en todo momento
de su absoluta independencia respecto al resto de cooperativas u otro
tipo de entidades de crédito del país. De hecho, no mantiene
ligazón societaria ni institucional, ni con la Asociacion Española
de Cajas Rurales (AECR) ni con ninguna sociedad coordinada por ella,
como pueden ser el Banco Cooperativo Español, Rural Grupo Asegurador
(RGA) o Rural Servicios Informáticos (RSI), ya que es jurídica y
económicamente independiente. Esta circunstancia es consecuencia de
la decisión tomada por sus socios en la Asamblea General de 2013, en
la que Caja Rural Castilla-La Mancha se desliga de todo tipo de
asociación económica que es habitual en el resto del sector.
Aumento de la inversión crediticia
El
firme compromiso de Caja Rural Castilla-La Mancha de contribuir al
desarrollo de su entorno y la dinamización económica se refleja una
vez más en el importante incremento en el número y volumen de
operaciones concedidas de inversión crediticia.
La
cooperativa de crédito concedió en el último ejercicio 877
millones de € de inversión crediticia en 15.304 operaciones, lo
cual suponen incrementos del 9,80% y un 10,83% respectivamente en
relación al cierre de 2015. Este dato constata la apuesta de la Caja
por la inyección de liquidez, por el crecimiento empresarial y
atención a los requerimientos de Administraciones, cooperativas y
particulares, y por la reactivación económica de todo su ámbito de
actuación. Al cierre del ejercicio la inversión crediticia bruta
ascendía a 3.189 millones de €, lo cual representa un incremento
del 6,19% con respecto a la de diciembre de 2015.
Respecto
a la financiación empresarial, subrayar que la entidad creció en
este segmento un 18,11%, hasta totalizar 842 millones de €, lo que
pone de manifiesto su compromiso y vocación de servicio con el
desarrollo y dinamización de su zona de influencia y con atender una
de las principales demandas del colectivo: el acceso al crédito.
Según
el director general de la Caja, “crecer en financiación
empresarial los últimos años ha sido difícil en el sector
financiero nacional por el importante desapalancamiento que las
empresas han estado llevando a cabo. Es evidente que contribuimos de
forma relevante a que autónomos, empresarios, pymes, asociaciones,
Administraciones, familias y particulares y el sector agroalimentario
y cooperativo, dispongan de liquidez para afrontar sus proyectos e
iniciativas. Especialmente relevante supone para la entidad acercar
la banca a los pequeños municipios para fomentar su actividad y
negocio, ayudando a fijar población y dinamizar las zonas rurales”.
El
Total Activo de la entidad muestra un saldo de 7.102 millones de €
al finalizar el ejercicio, consolidándose la institución como la
tercera caja rural a nivel nacional y la primera regional a mucha
distancia de sus competidores.
Durante
el año 2016 los recursos gestionados de clientes se incrementaron en
un 4,42% hasta los 5.006 millones de €, este dato es un claro
síntoma de la importante seguridad y confianza que la entidad
transmite a sus socios y clientes; a estos últimos se incorporaron
33.525 nuevos en el ejercicio creciendo una media de 92 clientes cada
día.
Según
Martín López, “estos resultados nos permiten mirar al futuro con
optimismo y seguridad frente a los muchos desafíos y dificultades
que hoy en día deben afrontar las entidades financieras, como la
presión regulatoria, las mayores exigencias de provisiones y
capital, la dura competencia existente o la transformación digital”.
Con
todos estos datos, los próximos objetivos de Caja Rural Castilla-La
Mancha se orientan a seguir incrementando su solvencia, rentabilidad
y eficiencia, a crecer de forma firme y progresiva, y a centrar sus
esfuerzos en proporcionar el mejor servicio financiero.













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