Fallece el sindicalista de CCOO, Rafael Martinez Parras
| Rafael Martinez Parras (CCOO) |
☞ Obituario: "Rafael Martínez Parras: buen sindicalista, buen negociador, buena persona"
Rafa ha fallecido. Lo ha derribado la “maldita
enfermedad” con 62 años, no la ha podido vencer a pesar de llevar
meses luchando contra ella. Se nos ha ido un buen sindicalista que,
como pocos, ha simbolizado la acción sindical y la negociación en
una gran empresa, en Repsol Petróleo y en el grupo Repsol.
Rafa,
“Parrita” como también le llamábamos cariñosamente, se
incorporó a las tareas representativas en el Comité de Empresa de
Repsol Petróleo allá por los ochenta; era uno de los jóvenes
sindicalistas que revitalizó a las CCOO en el centro de trabajo. Le
correspondió jugar un papel determinante en los procesos
reivindicativos que, por aquel entonces, dominaban la confrontación
con la empresa. Años de una intensa y valiosa dedicación para
conformar y modernizar las relaciones laborales; de movilización y
negociación para equilibrar el conflicto de intereses que se produce
en el permanente debate entre capital y trabajo. De una productiva
atención sindical a los problemas generales y particulares,
acudiendo también a los Juzgados de lo Social en defensa de las
clasificaciones profesionales, los ascensos, cuándo había que
pelearlos con demandas judiciales por falta de diálogo y
entendimiento con la parte empresarial.
En
su trayectoria tuvo diversas responsabilidades en la empresa y en el
grupo Repsol; ocupó la secretaría general de la sección sindical
de CCOO en Repsol Petróleo y, en una fase posterior, la coordinación
del Grupo Repsol, siendo también miembro de la Comisión Ejecutiva
de la Federación de Industrias Químicas (Fiteqa ayer, Industria
hoy).
Rafa
reunía unas excelentes cualidades que le avalaron para que se le
propusiera un salto trascendental en el desarrollo de la actividad
sindical de CCOO en el Grupo Repsol; se dedicó en cuerpo y alma a
fortalecer los derechos laborales en todas las empresas que conforman
la multinacional española. Su capacidad negociadora, su inagotable
simpatía y su persistencia y tenacidad abrieron amplias
posibilidades para configurar acuerdos generales de amplia
repercusión en las condiciones de vida y trabajo de miles de
personas que conformaban el entramado profesional en la principal
empresa refinera y química de nuestro país.
Muchos
compañeros y amigos sienten hoy una terrible orfandad. Algunos le
recuerdan desde edad temprana en las escuelas profesionales de los
Salesianos de Puertollano, como aprendiz de la entonces Calvo Sotelo,
o con su motocicleta “la cabra” que le acompañaba en sus
desplazamientos en sus años mozos. Otros le recordarán en sus
varias aficiones deportivas: el balonmano –más por sus arbitrajes,
acompañado por su inseparable amigo Segundo, sindicalista como él y
por él-; por el mediofondo, corriendo con sus dos hijos –a los que
ni podía sujetar, ni podía adelantar-; por los partidillos de
baloncesto en el “Rabietas Magic” con un nutrido grupo de amigos
e hijos... Y muchos sindicalistas, representantes de comités de
empresa y de secciones sindicales, dirigentes federales y
confederales, guardarán una emocionada imagen de su convivencia, de
su buen quehacer, de su nobleza.
A
Rafa le recordarán muchas personas: familia, amigos, compañeros,
interlocutores… Se le echará en falta. Lo hará su querida
compañera Pili, su nieto Alex, sus hijos Rafa y Víctor. Le
recordaremos todos y todas. Un gran abrazo a toda su familia. Hasta
siempre, “Parrita”.











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