ÚLTIMAS NOTICIAS

Fernández Jiménez aborda la formación del clero en su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo

Varios momentos del discurso de ingreso de Fernández Jiménez en la RABACHT. Fotos/José I.G.

. El director del Instituto Superior de Estudios Teológicos San Ildefonso de Toledo recibe la medalla undécima de la institución Académica en un acto que se ha celebrado este miércoles, 5 de noviembre, en la antigua capilla el convento de Santa Fe-Museo de Santa Cruz

. El nuevo académico destaca los valores de su antecesor, D. José Miranda Calvo, que a sus 98 años y delicado de salud no pudo asistir al acto de ingreso y del que Fernández Jiménez dijo que “encarna los valores más tradicionales de Toledo”



La formación de los sacerdotes en los siglos VI y VII era el tema elegido por el Francisco María Fernández Jiménez para su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, RABACHT. El director del Instituto Superior de Estudios Teológicos San Ildefonso recibía la medalla número 11 de la institución académica este miércoles, 5 de noviembre, en un acto que ha tenido lugar en la antigua capilla del convento de Santa Fe-Museo de Santa Cruz.


    Bajo el título “La formación del clero en la época visigótica”, el Fernández Jiménez ha repasado el origen de las escuelas catequéticas en los siglos VI y VII, “cuál es su motivo, que no es otro que el deseo de que el clero esté bien preparado para construir la Iglesia”, precisaba, añadiendo que las podemos considerar la base y los cimientos de los actuales centros de formación sacerdotal.

    Escuelas, explicaba el académico, “en las que la disciplina se aprendía bajo la mirada atenta de un sacerdote anciano, testigo de la vida, que gobernaba con resolución y con el ejemplo de sus costumbres, y la ciencia, especialmente el estudio de la Sagrada Escritura y los cánones, han servido para que muchas generaciones de sacerdotes pudieran edificar la Iglesia que ha llegado hasta hoy”.

    Fernández Jiménez detallaba en su intervención que ha querido que el tema de su discurso estuviera relacionado con el Instituto Superior de Estudios Teológicos San Ildefonso y con la cultura visigótica “donde toma fama Toledo como urbe religiosa y académica”. “No en vano -subraya- la crónica albedense del siglo X señala como lo más característico de Toledo la disciplina atque scientia, lema que aparece en el escudo del citado Instituto Teológico, institución que nace en el presente siglo XXI para dedicarse especialmente a la formación del clero junto con los Seminarios Mayor y Menor, que son más antiguos, como heredera de lo que comenzó en la época visigoda cuando los concilios de Toledo, especialmente el II y el IV, buscaron poner solución a la penosa situación de un clero ignorante”.

    Y así, destaca que “nuestro Instituto hunde su raíces precisamente en esa época, pues, podemos decir que durante siglos Toledo, con altibajos ciertamente en especial durante la ocupación musulmana, no ha carecido de instituciones que se han ido pasando la antorcha de la formación sacerdotal. Hoy esa antorcha la tiene el Instituto Teológico San Ildefonso y los dos Seminarios antes citados”.

Elogios a su antecesor y agradecimientos

El nuevo académico, siguiendo los usos y costumbres de la Real Academia, también se refirió a su antecesor, José Miranda Calvo, que a sus 98 años de edad y delicado de salud no pudo asistir al acto. Fernández Jiménez dijo que “Miranda es un hombre de bien, militar y católico perteneciente a la mozarabía. Podemos afirmar que encarna los valores más tradicionales de Toledo”. De esta forma fue repasando su vida y obras, destacando su amplio curriculum en el campo académico así como su trabajo en la Real Academia que “ha sido infatigable como podemos deducir por los numerosos artículos publicados en las revistas Toletum y Anales Toledanos”.

    También trasladó su agradecimiento a monseñor Ángel Fernández Collado y al Ramón Gonzálvez que “me animaron a solicitar el ingreso en la Academia” y al Roberto Jiménez Silva y al Mario Arrellano que “han apoyado la solicitud”. Gratitud que hizo extensible a todos los miembros de una institución que “tanto ha hecho y sigue haciendo por la conservación del patrimonio de nuestra ciudad, en el momento en el que van a cumplir cien años”.

    El acto daba inicio con el discurso de bienvenida del director de la RABACHT, Roberto Jiménez Silva quien, a continuación, imponía la medalla al nuevo académico que recibía, asimismo, el título de manos del secretario, Santiago Sastre y finalizaba con el discurso de contestación a cargo de Ramón Gonzálvez.

    Apuntar, finalmente, que también formaron parte de la mesa presidencial el Arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez Plaza; el director de la Academia de Infantería de Toledo, Luis Manuel Candal y el Censor de la RABACHT, Ventura Leblic. Asistían al acto formadores de los Seminario Mayor y Menor, representantes de la Cofradía de Investigadores, del Gremio de Hortelanos y de grupos religiosos en los que Fernández Jiménez ha ejercicio o ejerce su ministerio: Hijas de la Caridad, Legión de María y Medalla Milagrosa, así como familiares y amigos.

No hay comentarios