OTRO MUSEO PARA EL GRECO
![]() |
| Santiago Sastre. |
¿Por qué? Porque es un
edificio muy pequeño. Allí los visitantes están como en latas de sardina. Por
tanto hay dos serios inconvenientes: no es adecuado para los visitantes, ni
tampoco para disfrutar de la obra del Greco, en esas salas tan reducidas, tan
de “petiminí”. Además, hay que prever ampliaciones, añadir nuevos objetos o
documentos o estudios relevantes de la época, etc. Yo creo que el museo del
Greco ha quedado superado por las limitaciones de su espacio y que ahora el
Greco debe mostrarse en otra sede. Y esa sede debería ser, con toda justicia,
la del museo de Santa Cruz en conexión con el convento de santa Fe (tan enorme
y tan infrautilizado). Allí, en el miradero, al lado del palacio de Congresos
El Greco, se podría ubicar ese magno museo sobre el pintor cretense. Por muchas
razones: por su espacio, por su ubicación, por sus posibilidades de
crecimiento, etc. Creo que el IV centenario debe traer consigo un cambio de
domicilio para el Greco.
¿Y qué hacer con el
museo del Greco? Podría albergar el museo arqueológico del Museo de santa Cruz,
un museo de pintura toledana (que tanto necesitamos en nuestra ciudad), un
centro de actividades culturales (relacionadas con la pintura), un complemento
a la sinagoga del Tránsito (la historia del judaísmo y su relación con Toledo),
un lugar para las exposiciones temporales que se hacían en el museo de Santa
Cruz. Algo de esto. Incluso, por qué no, la nueva sede de la Real Academia de Bellas Artes y
Ciencias Históricas de Toledo (de la que el marqués de la Vega-Inclán , por
cierto, fue académico honorario)
Hay que aprovechar el IV centenario para dar el realce que se merece la obra del Greco, vinculada a Toledo. Eso supone tratar de concentrar sus obras y hacer un diseño de lugares vinculados a su pintura. Se debe realizar una nueva visión museística de la obra del Greco y, al mismo tiempo, de la ciudad vinculada con él. Y no sólo esto es por hacer justicia con El Greco. Sino que lo merecen Toledo y los toledanos. Una nueva manera de ver el Greco es posible. Ese es el mejor legado que el IV centenario puede dejar para las generaciones venideras.












No hay comentarios